Tiramisú... mi, su, tu postre...el mejor!


Hice Tiramisú esta semana. Fué mi primera vez y me pregunto porqué no se me había ocurrido hacerlo antes ya que es mi preferido. Acostumbro pedirlo en los restaurantes y comprarlo en los supermercados, aunque muchas veces me decepcionan el sabor "plasticudo" y la consistencia gelatinosa de la crema, que suelen tener los que se consiguen en los mercados.

Leí que es un postre muy moderno; parece ser que se originó en los años cincuenta en la región del Véneto (Italia), más concretamente en los burdeles (que en la época contaban, además de las señoritas de "4 en conducta", con cocinero). En 1968 un célebre hostelero llamado Alfredo Beltrame lo incorporó a la carta de una cadena de restaurantes y rápidamente se convirtió en uno de los postres más populares del mundo.

La verdad es que la combinación de crema a las yemas, café, chocolate y licor es muy afortunada. Recuerdo especialmente uno que hizo mi amiga Teresa quién, con su habitual modestia, pensó que mis elogios eran exagerados y que se debían a pura cortesía de invitada. Se equivocaba pues todavía hoy, el suyo hace palidecer el sabor de casi todos los que he comido después. Creo que éste me quedó delicioso también.

Es muy fácil de hacer pero requiere seguir los pasos cuidadosamente pues, de otro modo, puede ser que no consigamos la suave textura que debe caracterizarlo.

Yo lo hice con queso mascarpone pero como sé que en Colombia no se consigue fácilmente, creo que se puede reemplazar con crema espesa, cuajada muy fresca, yogurt natural o un queso crema, siempre que no estén muy ácidos ni muy salados. Las galletas savoiardi (en Colombia las llamamos deditos) pueden reemplazarse por bizcochuelo delgado. En vez de amaretto le va bien el ron o el cognac, no usen guaro, eso sí. Y, el cacao amargo en polvo se puede sustituir por chocolate amargo (si, como el del desayuno) rallado.

Es un postre sobre el que se han hecho montones de variaciones, sobre todo añadiéndole frutas, aquí hay una variación de un cocinero español que me encanta (sin dudarlo lo elegiría a él como postre), les recomiendo mucho su blog, es sencillo, entretenido y se ocupa de todos los temas concernientes a la cocina y a la gastronomía.


Ingredientes
  • 24 galletas savoirdi (deditos o bizcochuelo)
  • 250 grms de queso mascarpone (cuajada, yogurt o queso crema)
  • 75 grms de azúcar refinada (blanca, blanquísima)
  • 3 huevos medianos (de 50 grms aprox) o 2 grandes (de 70 grms o más)
  • 1/2 tacita de café expresso
  • 3 cucharadas aprox de amaretto (ron, cognac u otro)
  • 1 pizca de sal

Se baten las yemas y el azúcar hasta conseguir una crema casi blanca, mate y de consistencia "merengosa", añadimos el queso, ablandado previamente con un tenedor, y mezclamos hasta conseguir una crema homogénea.

Batimos las claras a la nieve (para que queden perfectas debemos asegurarnos de que estén a temperatura ambiente y de añadirles la pizca de sal) y muy suavemente, con una espátula o una cuchara, las incorporamos a la mezcla de queso, yemas y azúcar. La manera como unimos estas dos cremas es "clave" pues hay que hacerlo evitando que las claras "se bajen". Se hace con movimientos "envolventes", (no revolviendo, ni batiendo) muy lentamente. Así obtendremos una crema espumosa, liviana, perfecta.

El café y el licor se mezclan en un plato hondo (se rectifica y se añade licor según qué tan fuerte lo queremos), las galletas se remojan, una a una, en la mezcla y se van disponiendo en un molde rectangular, primero una capa de 12 de ellas (mi idea de hacerlo en copas individuales me complicó mucho el partido, pues me ví "a gatas" para acomodar las galletas). No deben dejarse mucho tiempo en el café para que no se deshagan. Una vez hecha la capa de galletas, esparcimos la mitad de la crema y espolvoreamos un poquito del cacao en polvo por encima. Repetimos de nuevo, una capa de galletas y la crema restante. Se refrigera unas horas y al momento de servir le espolvoreamos otro poquito de cacao.

Les cuento que mis invitados de esa noche quedaron fascinados con el postre, sólo les faltó lamer los recipientes ja ja ja, y eso que Mauri había dicho que estaban muy grandes las porciones.

2 comentarios:

PABLO dijo...

Jejeje, nunca he tenido el gusto de probar la modesta cosina de la Teresa, pero se dice por ahí que "está escapá´!" :)

Anónimo dijo...

si fuera usted, yo utilizaria fotografias mas grandes. su comida es demasiado bella para verse tan minuscula